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jueves, 16 de mayo de 2013

Les llesques de pa presumeixen

-A mi m'han sucat amb oli
i un bon pessiguet de sal.
-A mi, també; però amb sucre.
-a mi,m'unten de mantega;
sal i sucre, tan se val!
-Al meu damunt, un tomàquet
ben madur m'han refregat
i, ben amanida sóc
la reina del pa sucat!
-Ep!, i jo? Puc fer de postres,
xopa de mistela o vi,
que, si no és dolç, afegeixen
un bon tou de sucre fi.
-Per menjar la melmelada,
jo mateixa faig de plat!
-doncs jo puc fer d'entremesos
si amb ou m'han arrebossat.
-A moltes ens han cobert
d'unes pastes enganxoses
que tenen uns noms estranys
i són força saboroses.
-Amb ou i llet ensucrada
en oli fi m'han fregit
i sóc, amb un nom de santa,
el llamimés exquisit.
-I tu, què fas tan eixuta
que ni amanida ni untada
no et poden clavar les dents?
-Faig sopes de farigola
ben fines i perfumades,
i els avis estan contents.

JOANA RASPALL (2002): Escaleta de vent. La Galera, Grumets: Barcelona. Pàgines48-49.

Cigronets

Un cigronet negre
i un cigronet blanc
neden de costat
dins d'una cassola.
Es miren rient
com dient-se: Hola!

Són amics, s'avenen;
tots dos saben bé
que el blanc és mengivol
i el negre també.

-Qui se't mengi a tu
que se'm menge a mi;
ja som bensortosos
de fer junts la gresca
de nedar i bullir,
de donar mil voltes
i pujar i baixar!
-I tot aquest tràfec,
de què servirà?
-És una gran obra!
Perquè el noi que ens mengi,
ah!,com creixerà!

JOANA RASPALL (1997): Degotall de poemes. Editorial La Galera, El corsari: Barcelona. Pàgines 56-57.

miércoles, 8 de mayo de 2013

Poemes de cada dia

La tardor a la plaça

Vés content cap a la plaça
i omple cistella i cabàs
amb tot el munt de delícies
   que allí segur hi trobaràs!
Magranes pintades com joies,
pomes amb to de setí,
ametlles i avellanes
   de gust adient i fi.
Móres de tacte de seda,
batata i moniato calent,
caixes i piles de caquis
amb pela de color rogent.
Castanyes ja netes de punxes,
raïm del negre i del ros,
bolets i també carbasses,
   de gust molt dolç i agradós.
Vés content cap a la plaça
i omple cistella i cabàs
amb tot el munt de delícies
   que allí segur hi trobaràs!


Fem cagar el tió

Caga Tió,
caga torró
d'avellana i de pinyó.
I també de xocolata,
farcit de pessics de nata.

Caga Tió,
caga torró
d'ametlla i caramel,
d'aquell torradet per fora
cruixent i dolç com la mel.

Caga Tió,
caga torró
també de massapà,
que té la crosta tova
i el podré mastegar.

Quan acabis el torró,
ja no paris, ja no paris.
Quan acabis el torró
   porta neulas i carbó!

Ara m'he equivocat!
El carbó no és d'aquest dia!
El porten els Reis d'Orient
   que caminen amb l'estel
     que els guiarà a l'Establia!

Lola CASAS (2004): Poemes de cada dia. Editorial Baula, Aula Delta: Barcelona.

martes, 30 de abril de 2013

Cireres


Les cireretes ja pengen de l'arbre
com fanalets d'una festa major;
enlluernats, els ocells hi fan via,
enamorats d'aquell món de color.
Prou que coneixen la dolçor tancada
dins de la bola vermella i lluent!
Cada any hi vénen a la primavera
i el acull, l'arbre, generosament.
Qui no els hi vol és el pagès, que espera
fer la collita per dur-la a mercat,
i s'enrabia si en lloc de cireres
troba les cues i el pinyol pelat.
Au, que no et dolgui, pagès! A vegades,
matant les cuques, l'ocell t'ha ajudat.
Joana RASPALL (2003): "Cireres", A compás dels versos. Editorial La Galera, Grumets. Barcelona. Pàgina 81.

jueves, 18 de abril de 2013

Septiembre

Septiembre de frutas
en la mesa larga.
Música de aromas
y verdes manzanas.

Melodía alegre
de antiguas romanzas,
acordes de plátano
y ciruelas mágicas.

La orquesta compone
dulces mermeladas
y una Sinfonía
de cuerda afrutada.

Antonio Rubio (2012): "Septiembre", Almanaque musical. Editorial Kalandraka. Sevilla.

Twist del Mono Liso

Twist del Mono Liso
La naranja se pasea
de la sala al comedor.
No me tires con cuchill,
tírame con tenedor.
ANÓNIMO
¿Saben, saben lo que hizo
el famoso Mono LIso?
A la orilla de una zanja
cazó viva una naranja.
¡Qué coraje, qué valor!
Aunque se olvidó el cuchillo
en el dulce del membrillo,
la cazó con tenedor.

A la hora de la cena
la naranja le dio pena.
Fue tan bueno Mono Liso
que de postre no la quiso.
El valiente cazador
ordenó a su comitiva
que se la guardara viva
en el refrigerador.

Mono Liso en la cocina,
con una paciencia china,
la domaba día a día:
la naranja no aprendía.
Mono Liso, con rigor,
al fin la empujó un poquito,
y dio su primer pasito
la naranja, sin error.

La naranja, Mono Liso
la mostraba por el piso.
Otras veces de visita
la llevaba en su jaulita.
Pero un día entró un ladrón.
Se imaginan lo que hizo.
El valiente Mono Liso
dijo: -¡Ay, qué papelón!

A la corte del rey Bobo
fue a quejarse por el robo.
Mentiroso el rey promete
que la tiene el Gran Bonete.
Porque sí, con frenesí,
de repente dice Mono:

-¡Allí está, detrás del trono,
la naranja que perdí!
Mas la Reina dice: -Ojo,
que yo tengo mucho antojo
de comer una ensalada
de naranja amaestrada.
Mono Liso contestó:
-Comerá cuando usted quiera
tres sandías y una pera,
pero mi naranja, no.

Y la Reina sin permiso
del valiente Mono Liso
escondió en una sopera
la naranja paseandera.
Mono Liso la salvó,
pero a la fuerza de tapioca
la naranja estaba loca
y este cuento se acabó.

María Elena Walsh (2008): "Twist del Mono Liso", en El reino del Revés. Editorial Alfaguara Infantil.  Madrid. Páginas12-15.

domingo, 14 de abril de 2013

Versos tradicionales para cebollitas

Mi morena

Tiene mi morena
Tan chiquita boca
Que en ella le caben
Dos platos de sopa,
Cuarenta pepinos,
Diez mil calabazas,
Y en serio les digo:
Un montón de pasas.

A la pobre chica
Le dio la viruela,
Calentura mala
Y dolor de muelas.
El doctor le dio
La zarzaparrilla,
Jarabe de piña,
Té de manzanilla.

Capitán de barco
Le mandó un papel
A ver si quería
Casarse con él.
Ella le responde
Por medio del mar
Que para casarse
Tiene que comprar
Naguas con tiritas
Y otro delantal.

Tirita por delante,
Tirita por detrás.
Adiós que me voy
Y no vuelvo más.

María Elena Walsh (2002): Versos tradicionales para cebollitas. Alfaguara infantil. Madrid. Páginas 39-40.

Pedir peras al olmo


Las peras del olmo

No pidas peras al olmo
Ni naranjas al manzano
Ni manzanas al ciruelo
Ni ciruelas al naranjo.

Ni el manzano da naranjas
Ni el naranjo da ciruelas
Ni el ciruelo da manzanas
Ni el olmo suele dar peras.

Pero eso sí, cuando da
Peras, ¡cómo están de buenas!
Al olmo, pídeselas.

Jesús Munárriz (2004): Con pies pero sin cabeza. Ajonjolí. Madrid. Página 76.

La casita de chocolate


La casita

¿Era de mazapán? ¿De caramelo?
¿De azúcar era? ¿O fue de chocolate?
Casita de bizcocho hay quien la llama.
O de dulce, sin más. O de turrón.

Bien, confitera era, en cualquier caso,
Lechuza, usma, golosa, laminera
La casa de la bruja de aquel bosque
Del cuento de Juanito y Margarita
(que son, para el teutón Hansel y Gretel).

Tan acaramelada arquitectura
A un tiempo cebo y cepo era del mal,
Mazmorra de meliflua fachada,
Atrapamoscas de la santa infancia.

La realidad, adentro, era la bruja
Fea, cegata, vieja, sola, mala.

Jesús Munárriz (2004): Con pies pero sin cabeza. Ajonjolí. Madrid. Página 16.

viernes, 11 de mayo de 2012

El día que nació el trigo

Laimonas Šmergelis
El sol posa sus rayos
en los campos de trigo.
La niña cubre de oro
los pliegues del vestido.
¡Qué hermosa está la niña
con sus rayos dormidos!
¡Que nadie los despierte!
Algunos se han movido.
¡Qué hermosa está la niña
con el rostro tranquilo!
¡Qué bien le sienta el oro!
¡Y qué precioso el trigo!
ANTONIO GARCÍA TEIJEIRO (2011): Cuentos y poemas para un mes cualquiera. Editorial Oxford, Col. El árbol de la lectura: Barcelona. Página 65.

El día que nació el trigo

Trigridia era una niña muy hermosa, una niña tan y tan hermosa, que cuando ella salía de casa el mismo sol se ocultaba detrás de las nubes para no tener que competir con sus dorados cabellos.
Una mañana se alejó del pueblo para dar un paseo, y se apartó tanto que llegó a un enorme campo de tierra yerma lleno de plantas salvajes, situado en un altiplano entre las montañas. Debido al esfuerzo, se sentó allí a descansar. Reclinó la cabeza junto a unas matas y, tras cerrar los ojos, se quedó dormida. Profundamente dormida.
Pues aquella planta era una adormidera.
La tierra, enamorada, al darse cuenta de la circunstancia, se apoderó de Trigridia. Primero la cubrió con briznas y hojas, después hizo que el viento arremolinara la maleza para ocultarla, finalmente se la tragó enterrándola bajo una fina capa de piedras y polvo.
Durante días, los padres de Trigridia y todo el pueblo la buscaron sin éxito. Durante noches, la tierra envolvió más y más el cuerpo de la niña. Así pasó el tiempo, llegaron las lluvias, y con ellas la primavera.
La tierra, enamorada, feliz, quiso que todos supieran lo dichosa que se sentía.
Entonces floreció en el campo la primera espiga dorada.
Una espiga con el color del cabello de Trigridia, su esbeltez, su hermosura, el brillo de sus ojos, la magia de su forma apuntando al cielo y la fuerza de su sonrisa, pues las espigas formaban medias lunas con los lados disparados hacia lo alto.
No fue la única espiga. En los días siguientes nacieron más y más, cientos, miles, como un canto de la tierra por el amor que sentía, hasta que todo el campo fue como un océano dorado que se movía al compás del viento formando olas armónicas.
Una mañana, una oruga se paseó por el rostro de Trigridia y ella, debido al cosquilleo, estornudó y abrió los ojos. Fue su despertar. Apartó la tierra que la cubría y se levantó sin apenas recordar nada. Después echó a correr y regresó al pueblo, donde ya todos la daban por desaparecida. Cuando contó lo sucedido, todos fueron al campo muy enfadados, pero allí se encontraron con aquel océano de oro.
Ni siquiera sabían qué era.
- Perdón -les dijo entonces la tierra-. Solo quería tener un poco de sol en mi interior.
Trigridia la acarició. Se cortó un mechón de cabello y lo enterró allí mismo, donde había estado dormida. Le prometió regresar al comienzo de cada estación, para hablarle y jugar con ella.
Los hombres llamaron trigridias a aquellas espigas, más tarde trigrias, y finalmente trigo.
Aunque eso sucedió hace cientos de años.

JORDI SIERRA I FABRA (2011): Cuentos y poemas para un mes cualquiera. Editorial Oxford, Col. El árbol de la lectura: Barcelona. Páginas 66-68.

martes, 3 de abril de 2012

Sobre la nieve

Ilustración de Elena Fernández

Denis Denisko (2009): Ukrainian stalker in search of anomalies

Sobre la nieve
De dos en dos
Huellas de cuervos
Sol mi re do
Sobre la nieve
De dos en dos
Pentagrama breve
Sol mi re do
Bajo la nieve
De dos en dos
Raíces y bulbos
Sol mi re do
Bajo la nieve
Dime si no
Primavera duerme
Sol mi re do

Berta Piñán (2010): Arroz, agua y maíz. Editorial Pintar. Oviedo


miércoles, 14 de marzo de 2012

Arroz, agua y maíz: Soy maíz...


Ilustración de Elena Fernández
Adelfo Martínez (2007): Tortillas
Soy maíz, soy la mazorca,
tengo manos de simiente,
mi piel es sal de la tierra,
mis dedos son la pendiente.
Soy el surco del arado
que va labrando la sierra,
soy la tortita en la mesa,
soy el trabajo y la hierba,
los campos, la muchedumbre,
soy quien te quita las penas.
Soy maíz, soy la mazorca,
tengo manos de simiente,
mi pies es sal de la tierra,
mis dedos son la pendiente.
 Berta Piñán y Elena Fernández: Arroz, agua y maíz. Editorial Pintar


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