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viernes, 30 de agosto de 2013

Superando los complejos

A Jimena, en No vuelvas a leer Jane Eyre, le sobran bastantes kilos y, sin embargo, se acepta como es y no cae en la tentación de dejarse llevar por un régimen desmedido; ahora bien, no siempre está contenta porque la presión que la sociedad ejerce sobre ella es importante y tanto su madre y sus amigas insisten en que cambie de atuendos, en que deje de ser ella; no obstante, Jimena tiene una personalidad arrolladora y ante la resignación de su madre que ve que, en las tiendas, nada le cabe, ella: “Se miró en el espejo con desafío. Sí, le salían rodetes por todas partes. Parecía una morcilla a punto de reventar la tripa y de perder el mondongo por los costados. Además, le daba la impresión de que aquel traje de baño amarillo-huevo le acortaba la figura. “Parezco la yema de un huevo cocido”, pensó divertida” (pág. 10). Y es que Jimena: “Estaba más que harta de asegurarles que no se sentía en absoluto desdichada por sus kilos sobrantes, y requetehastiada de pedirles que la dejaran en paz y no volvieran a recomendarle regímenes aberrantes a base de melocotón en almíbar, queso fresco y poleo de menta” (pág. 14). A Jimena la apodan “La gorda” y eso a ella, parece dejarla indiferente, porque es una chica inteligente que sabe muy bien cómo contestar y repeler los ataques. A Jimena no le falta autoestima, por eso no cae en la anorexia. No obstante, tiene una debilidad y es que le gusta mucho leer Jane Eyre y piensa –aunque se equivoca- que a ella nadie la mirará nunca como a Jane Eyre Eduardo Rochester porque ella no está delgada. Hay alguien, un joven, que va a aprender a valorarla como se merece y que por fin le hará ver que el aspecto físico no lo es todo y así se lo dice: “Lo que más me gustaba de tu cuando te veía sentada en un banco de la carbayera, gozando con ese maldito libro, era que, creyéndote poco atractiva, incluso fea, fueses, a mis ojos, la encarnación de la bondad, de la belleza, de la luz, de la verdad y de la inteligencia” (pág. 93).

Anabel Sáiz Ripoll, CLIJ, “Somos lo que comemos. La alimentación en la literatura infantil”, número 233, enero-febrero 2010, pp. 14-25.
Gómez Ojea, Carmen (1999) : No vuelvas a leer a Jane Eyre. Madrid: Anaya.

Más información

Consejos de nutrición para los niños

La literatura infantil suele adoptar un tratamiento lúdico-didáctico cuando trata los temas cercanos a la nutrición. Los libros que hemos leído acerca del tema intentan concienciar al niño parea que coma de manera saludable aludiendo a historias llenas de magia. Así ocurre en Una nutrición mágica: Catalina y el Hada de los Espejos, en donde el Hada de los Espejos es la encargada de una difícil misión: rescatar a uno de los tataranietos de Neerdisse, mayordomo del reino de las hadas que ha caído, ni más ni menos, en la Tierra, cerca de la casa de Catalina. El Hada debe rescatar a ese curioso ser y, de paso, hacer que Catalina se incline por la comida sana y nutritiva que, por lo que parece, no tiene ni idea ya que su desayuno es éste: “... la niña untaba unas enorme tostadas de pan con una gruesa capa de mantequilla y las zambullía en una humeante taza de chocolate muy dulce repleta de bizcochos migados” (pág. 20). Catalina es el objeto de la misión del Hada como hemos dicho: “Es a ella a quien tenemos que salvar de comer mal, enseñándole alunas normas de nutrición. Reglas elementales que hay que saber, porque los humanos son y se encuentran bien o mal según lo que coman” (pág. 36). Todos estos consejos, enumerados de forma divertida, son los que los pequeños lectores pueden ir aprendiendo e incorporando en sus hábitos alimenticios.
El propio tataranieto de Neerdisse, Neerdissito, hace la siguiente apología de las vitaminas: “Las vitaminas son necesarias para encontrarse bien y cada una cumple una misión específica. La C previene el resfriado, las encías sangrantes y el cansancio; se encuentra sobre todo en las naranjas, los limones, las mandarinas, los tomates, la coliflor, los pimientos, las patatas y el kiwi” (pág. 28). Y sigue enumerando el resto de vitaminas y dónde se hallan. A ese ser le encantan las vitaminas ya que él adopta el color de cada una de ellas. Cuando conoce a Catalina, es él quien le da los consejos directamente en forma de pareados: “Cada día debes comer / bastante fruta para crecer”; “Siempre dos veces a la semana, / toma verdura para estar sana”; “Las legumbres nunca olvida / la persona que se cuida”; “El yogur y el requesón, / buenos son sin condición” pág. 43 y ss). Es más, añade, “Para perder peso, es mejor bajar la cantidad de alimento que se toma que saltarse una comida” (pág. 46).
Las propias frutas y hortalizas acaban bailando también y haciendo que Catalina se dé cuenta de lo importantes que son. Así, la lechuga, la escarola, las endibias o las espinacas saltan con alegría y recitan sus cualidades como lo hacen los tomates, pepinos, pimientos, aguacates y apio e, incluso, los bulbos. El Hada lo resume así: “... las verduras y las hortalizas, de cualquier manera, en forma de tallo, de hoja, de fruto o de bulbo, te ayudarán toda la vida a estar bien y a poner el cuerpo a punto. Y en cuanto a las frutas, la ventaja de comerlas es que son un alimento vivo (se toman crudas) y desintoxican porque ayudan a eliminar lo que sobra al organismo” y termina con la pregunta esencial: “¿Has aprendido la lección?” (pág. 59).
Catalina aprende, efectivamente la lección, y termina riéndose de una amiga engreída que celebra su cumpleaños comiendo todo tipo de comida poco sana: “... un montón de bandejitas con medias noches de jamón dulce, bocadillos de chorizo, filetes empanados, patatas fritas muy abundantes, bollitos de mermelada, pastelillos de nata, una fantástica tarta de crema; y pastitas y caramelitos y merengues de todas las clases...” (pág. 80-81). Evidentemente a Dorinda que es así como se llama la niña cursi no le salen bien las cosas y acaba mojada y ridiculizada ante todos. Gana, pues, la comida sana.

Anabel Sáiz Ripoll, CLIJ, “Somos lo que comemos. La alimentación en la literatura infantil”, número 233, enero-febrero 2010, pp. 14-25. 

Més informació

Els grups d'aliments, els nutrients i la seva funció en l'organisme. Aliments complementaris. Factors a tenir en compte a l'hora de fer una dieta. Exemple de dieta equilibrada. Com millorar la nostra dieta. La cuina mediterrània.
L'equilibri alimentari. Concepte de ració. Número de racions necessàries diàriament de cada grup d'aliments. Exemple pràctic d'alimentació inadequada. La freqüència dels àpats. La beguda durant els àpats. Recomanacions per aconseguir l'equilibri alimentari.
Criteris d'equilibri nutritiu. Característiques dels hàbits alimentaris de l'adolescència. Relació salut-malaltia-alimentació. Necessitats energètiques en relació amb el pes. Consum d'aliments i estil de vida. Valoració de què, com i per què mengem.
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